domingo, 14 de abril de 2019

Confiar en Cristo

La sección 9 de Doctrina y Convenios es conocida por la descripción que el Señor Jesucristo da sobre el proceso de buscar y recibir revelación divina: estudiar un asunto detenidamente, tomar una decisión, y analizarla con el Padre Celestial. Otra lección muy importante que podemos aprender en esta sección tiene que ver con el contexto en el que se recibió, y es en lo que quiero enfocarme en esta oportunidad.

El miedo

Oliver Cowdery, quien en ese momento ayudaba como escribiente al profeta José Smith, sintió el deseo de traducir las planchas de oro que contenían lo que hoy conocemos como el Libro de Mormón. Luego de varios intentos, se le explicó por qué no había podido hacerlo:
...no has entendido; has supuesto que yo te lo concedería cuando no pensaste sino en pedirme.
...cuando comenzaste fue oportuno; mas tuviste miedo, y ha pasado el momento...
- DyC 9:7, 11
Hasta donde podemos saber, la fe tierna de Oliver había flaqueado y cedido ante el miedo provocado por sus limitaciones humanas. Su entendimiento sobre cómo obtener guía de los cielos era acotado por ese entonces. A pesar de eso, es sumamente reconfortante ver la forma en la que el Señor se dirigió a él en esta revelación:
Ten paciencia, hijo mío...
No te quejes, hijo mío...
- DyC 9:3, 6 (énfasis agregado) 
En esos dos versículos puedo sentir la ternura y la paciencia del Salvador hacia Oliver, enseñándole cómo debía actuar de ahí en adelante. Trasladando esto a nuestra época y a nuestras vidas, es importante que sepamos que ante nuestras equivocaciones y falta ocasional de fe el Señor actúa de la misma manera hacia nosotros. No lo imagino como un verdugo que esté ansioso para castigarnos por nuestros errores y limitaciones, o para reprocharnos lo que debíamos hacer y no hicimos, o lo que hicimos y no debíamos haber hecho. Más bien, en su título de Maestro está siempre dispuesto a enseñarnos, corregirnos con amor, y darnos fortaleza mediante Su expiación. Por supuesto, esto no significa que podemos tomarnos la licencia para perseverar en caminos errados o transgredir Sus mandamientos a sabiendas. Esas actitudes limitan y pueden llegar a impedirnos acceder a Su gracia y enseñanzas.

Pedro, mi hermano

Mucho tiempo antes, en tiempos del Nuevo Testamento, sucedió una experiencia similar. Los discípulos se encontraban en una barca en medio del mar cuando se desató una tormenta. El Salvador vino hacia ellos caminando sobre el agua y se dio la siguiente conversación entre Él y Pedro:
Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo! ¡Yo soy, no tengáis miedo!
Entonces le respondió Pedro y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Y él dijo: Ven. Y descendió Pedro de la barca y anduvo sobre las aguas para ir a Jesús.
- Mateo 14:27-29
Todo iba bien mientras Pedro mantuvo su vista fija en Cristo.
Mas al ver el viento fuerte, tuvo miedo y, comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!
Y al momento Jesús, extendiendo la mano, le sujetó y le dijo: ¡Oh hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
- Mateo 14:30-31 (énfasis agregado)

Contra el viento, por Liz Lemon Swindle

Las palabras ¡Oh hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? no tenían el propósito de criticar a Pedro por no haber llegado hasta Cristo caminando sobre el agua. Creo que el Señor quería enseñarle que mientras mantenemos nuestra fe activa, las dificultades a nuestro alrededor no tendrán poder para desalentarnos. Seguirán estando ahí, pero su influencia sobre nosotros -si mantenemos la vista fija en Cristo- será nula. Sin emabrgo, si en algún momento perdemos la visión, tengamos confianza en que el Salvador nos levantará si clamamos como lo hizo Pedro - con la seguridad de que Él tiene todo poder para salvarnos.

2 comentarios:

  1. Me encantó.Nuevamente,el Esñor me hace ver que la contestación a mis pedidos hacia El, pueden venir por varios medios.Acaba de ser uno de ellos.Gracias por ser nuestro enguia en Instituto.

    ResponderEliminar

Confiar en Cristo

La sección 9 de Doctrina y Convenios es conocida por la descripción que el Señor Jesucristo da sobre el proceso de buscar y recibir revelac...